HISTORIA DE CMH

Invierno de 1965: Hans Gmoser, austríaco emigrado al Oeste de Canadá y uno de los mejores guías de esquí y escalada de la región, decide poner en marcha una idea revolucionaria. En realidad la idea se la proporcionó algún tiempo atrás su amigo Art Patterson, un geólogo del área de Calgary.

Hans y Art sabían que cada invierno, en la cordillera de Columbia, al oeste de las Rocosas, se acumulaba un manto profundo de increíble nieve polvo, sin nadie que lo esquiara. Se preguntaron si sería posible emplear helicópteros para acceder a aquellas enormes laderas para practicar lo que sería un esquí fabuloso -posiblemente el mejor del mundo-.

Hans se apropió de la idea y, después de algunos intentos fallidos, dio el pelotazo. Un par de amigos suyos, Brooks y Ann Dodge, convencieron a su club de esquí New England para que viajaran a las remotas tierras de la Columbia Británica e intentar lo que pronto se convertiría en el Heli-Skiing. Utilizando como base el campamento abandonado de un aserradero en Bugaboos, un lugar único y aislado, y un Bell 47 de tres plazas para subir a los esquiadores hasta las cimas, Hans y sus clientes realizaron las primeras y excitantes incursiones en la legendaria White Room, y así la ciencia y el arte del esquí dieron un espectacular salto hacia adelante.

Como dijo Hans tiempo después, “la noticia corrió como un fuego incontrolado”. Había escuchado la llamada. Y CMH, la pequeña empresa que creó para vender esquí en helicóptero, se convirtió rápidamente y desde entonces en el líder mundial de lo que es sin ninguna duda el mejor esquí del mundo.

“El helicóptero dio su resultado y abrió un mundo completamente nuevo de posibilidades que, además, prometía ser también ecológicamente viable”, explicó Hans. “ya que permitía que las zonas vírgenes permanecieran intactas, libres de la agresión que las redes de remontes hubieran supuesto”.

En la actualidad, Canadian Mountain Holidays –CMH- no es solamente la mayor organización de programas de heli-ski del mundo, desarrollando su actividad en 11 áreas exclusivas de British Columbia, sino que es también el referente en todos los aspectos relacionados con la seguridad: colabora con universidades y organismos en la investigación sobre las avalanchas, en la reducción del impacto medioambiental de las actividades turísticas en su entorno de actuación y contribuye a la prosperidad de las comunidades donde desempeña su actividad.